Generosas manos ,como las del operario Javier en Narboneta, evitan peso y carga adicional a los sufridos cámaras de Cuenca. Y es que gestos tan afables y encontrados a menudo en muchos rincones de la provincia conquense, son agradecidos por unos peoples que sienten de cerca un ayudante de cámara inexistente en su profesión.
La abuela de Millás tiene un bingo clandestino
Hace 5 semanas
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